MANAGUA, Nicaragua — La Comisión Estratégica de Plantación de Iglesias (CEPI) de las Asambleas de Dios reportó resultados históricos en Nicaragua, posicionando al país a la cabeza de la región en crecimiento ministerial. Durante el informe de gestión, se anunció el nombramiento del pastor nicaragüense Juan Solano como coordinador regional de CEPI para Centroamérica y las islas del Caribe.
El anuncio se dio en el marco de la presentación del lema nacional para el año 2026: “Avivamiento por más y mejores iglesias”, el cual busca transicionar de la plantación masiva a la revitalización estratégica de las congregaciones existentes.
Cifras de impacto en el último quinquenio
Desde que CEPI formalizó su estructura en 2015, Nicaragua ha experimentado un crecimiento exponencial. Los datos de los últimos cinco años reflejan un compromiso sostenido del cuerpo ministerial:
- Evangelización: 38,800 personas alcanzadas y 8,343 conversiones.
- Membresía: 3,380 nuevos bautizados.
- Liderazgo: 1,074 plantadores de iglesias activos y 1,020 líderes al frente de 1,821 grupos pequeños que asisten a más de 9,300 personas.
El giro hacia “Hechos 2” y la revitalización post-pandemia
Ante una crisis de fe derivada de la pérdida de empleos y seres queridos tras la pandemia, que provocó el debilitamiento o cierre de diversas congregaciones, CEPI ha adoptado la iniciativa “Hechos 2”.
Esta propuesta, desarrollada originalmente por el Dr. Alton Garrison, busca fortalecer las bases bíblicas de la iglesia local para evitar el estancamiento. “Se busca que las iglesias establecidas puedan revitalizarse para, a partir de allí, plantar nuevas iglesias de forma natural”, detalla el informe.
Desmitificación de obstáculos económicos
Uno de los pilares del nuevo enfoque es romper el pensamiento de que la plantación requiere grandes sumas de dinero para infraestructura. La organización enfatiza que la prioridad es la formación de la comunidad (la iglesia) antes que el edificio físico.
El pastor Franklin Pais, ministro invitado de Ecuador, destacó los vínculos históricos entre ambas naciones y la efectividad de los procesos sobre los eventos únicos.
La visión para 2026, aunque administrada por las Asambleas de Dios, se mantiene abierta a la colaboración con el resto del “Cuerpo de Cristo”, promoviendo una unión de reino en un mundo globalizado.
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