MANAGUA, Nicaragua — La organización de las Asambleas de Dios de Nicaragua presentó su balance de gestión del año 2025, destacando un crecimiento histórico en su cuerpo ministerial, y anunció una hoja de ruta para 2026 que prioriza la salud de las congregaciones y la expansión de su infraestructura nacional.
Bajo el nuevo lema estratégico “Avivamiento por más y mejores iglesias”, la denominación busca transicionar de un crecimiento puramente numérico hacia un modelo de “revitalización eclesial”.
Balance 2025: Crecimiento académico y étnico
El año 2025 cerró con hitos significativos para la organización, entre los que destacan:
- Liderazgo: El surgimiento de más de 1,000 nuevos plantadores de iglesias y un incremento en los bautismos espirituales.
- Educación: Se registró la graduación más numerosa en la historia de sus institutos bíblicos en el occidente del país. Además, se fortaleció la educación formal a través de la Universidad Martín Lutero y colegios propios que operan bajo un sistema de becas y valores.
- Misiones en el Caribe: Se logró un avance histórico en zonas remotas del Río Coco, estableciendo institutos bíblicos y nuevas iglesias entre las etnias Mayagnas, Misquitos y Sumos.
Desafíos para 2026: Revitalización y meta 2033
Para el nuevo ciclo, el liderazgo nacional implementará el taller “Hechos 2”, un programa diseñado para “resucitar” iglesias en decadencia y asegurar que las nuevas congregaciones nazcan de procesos saludables y no de divisiones internas.
En el ámbito internacional, la iglesia nicaragüense reafirmó su meta hacia el año 2033, buscando elevar de 40 a 100 el número de familias misioneras en el extranjero. Actualmente, la organización tiene presencia en países como Albania, Rumanía, Brasil, Argentina, Belice y Ghana.
Infraestructura: El Tabernáculo Nacional
El principal reto físico para 2026 será el avance del Tabernáculo Nacional. El liderazgo informó la gestión de 12 contenedores con materiales provenientes de Panamá para la colocación del techo. Una vez techada la estructura, se procederá con el sistema eléctrico y el piso, con el objetivo de celebrar la conferencia nacional de 2027 en dichas instalaciones.
La organización comparó este proceso con una construcción de gran escala: tras un 2025 dedicado a preparar los materiales y obreros mediante el discipulado, el 2026 será el año de levantar la estructura principal sobre cimientos sanos para garantizar una edificación duradera.
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